Capítulo Loja
EL LEGADO DEL HACENDADO FRATERNO
Susana Álvarez Galarza
Muy grato de enorme complacencia fue conocerlo al Dr. Efraín Borrero Espinosa, cuando regresó a su tierra natal Loja después de una larga ausencia radicado en Quito. El ilustre hijo de esta bella ciudad, el intelectual que ingresó en los caminos de la historia a la Academia Nacional de Historia del Ecuador, Capítulo Loja.
Hoy viernes 27 de junio del año 2025, vuelve a deleitarnos nuestro cronista de Loja Dr. Efraín Borrero en el programa “El baúl de los recuerdos”, con su estilo evocativo y cálido de su talento, al que le acompaña su voz sugestiva que entra en conectividad con sus oyentes al provocar vívidas y fuertes emociones con sus crónicas bien contadas, que transmiten la pulsión del apoderamiento del público, el que capta con atención y anhelante, espera su próxima crónica del investigador que se obliga a enfrentar el pasado.
Humaniza el susurro del ayer al revelar escenarios que el tiempo no ha congelado en el olvido, el hacendado vivirá por siempre en los bosques fragantes a resinas, patriarca del pinar y los vendavales de Yaraco. Magia susurrante de bonanza como su persona amable, buena, su voz perdura en la elegía doliente de sus hijos. Su padre Isauro Borrero Riofrío, voz casi eterna como quien guarda un secreto del servidor de la comunidad. Desde sus raíces, el barro, el machete entre el polvo y el silencio habita la esperanza del consuelo de alguien que cree en lo labriegos y los arrieros, de manos duras escondidas en el arado donde se define el corazón del hacendado. No es una figura del poder, habla con el idioma de la esperanza y la gratitud. Sus ideales de autoafirmación de su espíritu humanista, le acompañaron en el tránsito de su existencia.
Su misión es compartir con calidez testimonial la vida, la verdad, cuyos nombres no se olvidarán. Están guardados en la mirada del cielo de los horizontes lilas colmados de arrebolamientos que habitan abrazando la hacienda Yaraco. Vocación del valiente hombre que desafió la presencia bandolera amenazante de la época de gánsteres criollos que asolaban las tierras agazapando las burbujas del buen vivir. Así camina don Isauro en la historia viva del lugar, existencia llena de sabiduría, vive en el corazón de sus hijos y familia. La heredad de su esencia, de su sangre, de su humanidad en movimiento, hasta hoy nunca se fue a la posteridad. Su nombre es una sagrada evocación con olor a humo y tierra lojana, verdor y fruto como si fuese una oración del fin del día, desde la ventana de su habitación sin etiqueta, sin guion se siente la conversación del alma con sus hijos cuando su memoria se vuelve azul en el relente del ángelus.
La figura de Isauro Borrero, es la representación de la tradición arraigada en la historia y la cultura de la región de Celica. Por sus vastos conocimientos heredados de la hacienda de sus padres, en la suya la auto realización del ser profundamente humano. Protector de los peones y trabajadores de sus territorios. Lejos de la doctrina feudalista, vivió una relación paternalista con ellos en los campos destinados a la crianza de ganado y producción agrícola. Llegó hasta realizar la construcción de caminos con técnicas de la época, a transmitir el mensaje de las estrellas con sus conocimientos de astronomía, experto en el comercio del ganado en la frontera con el Perú.
Yaraco, entrañable heredad del virtuoso en honorabilidad, buen amigo, soporte de su familia, persona útil a la sociedad. Con sus grandes sueños fundó la Cámara de Comercio de Loja.
Efraín su hijo, rinde un homenaje de amor y admiración a la honestidad y responsabilidad, a los valores humanos inclaudicables que viven en sus hijos. Heredad inquebrantable de don Isauro Borrero Riofrío.